Tradicional calle quiteña que sigue la forma de la Loma de La Recoleta en el sur del Centro Histórico de Quito, con sus casas coloniales. Es un lugar caracterizado por la construcción de un gran muro de piedra tallada, construido para salvar las diferencias de nivel existentes. Logré ubicarme en uno de sus pasajes peatonales para tener una nueva vista de la calle. Usé puntas secas, tinta china y acuarela.